Con la llegada del frío en Argentina, aumenta la circulación de virus respiratorios. No se trata de alarmarse, sino de incorporar algunas precauciones que, sumadas, hacen una diferencia real en el día a día.
Estas son cinco recomendaciones simples para acompañar la temporada.
1. Mantener al día el esquema de vacunación
Tener el calendario de vacunación al día es una de las medidas más importantes. La vacuna antigripal está especialmente recomendada para grupos priorizados como personas mayores de 65 años, embarazadas, personal de salud y personas con condiciones de riesgo. Lo mejor es consultar con el médico de cabecera si corresponde aplicarla este año.
2. Ventilar los ambientes
En invierno tendemos a cerrar todo para conservar el calor, pero abrir las ventanas algunos minutos varias veces al día ayuda a renovar el aire y a reducir la concentración de virus en espacios cerrados. Bastan cinco o diez minutos, dos o tres veces por día.
3. Higiene de manos
Lavarse las manos con agua y jabón sigue siendo una de las medidas más efectivas para prevenir infecciones respiratorias. Es especialmente importante antes de comer, después de viajar en transporte público y al llegar a casa.
4. Descanso y alimentación
Dormir bien y mantener una alimentación variada ayudan al sistema inmune. Incorporar frutas y verduras de estación, como cítricos, zapallo, batata y hojas verdes, es una forma simple y económica de cuidarse.
5. Consultar a tiempo
Ante síntomas que no mejoran o malestar general, lo correcto es acudir a un profesional. Evitar la automedicación y no postergar la consulta son dos decisiones que muchas veces marcan la diferencia.
Cuidarse en otoño e invierno no requiere grandes cambios. Son pequeños hábitos sostenidos en el tiempo los que protegen la salud propia y la de quienes nos rodean.




